Preguntas frecuentes

Lo que suele rondar antes de dar el paso.

Respuestas directas, sin humo. Si la tuya no está, pregúntamela.
«He probado la IA y se equivoca mucho.»
Sola y sin método, sí. Dirigida, con tu contexto y con un criterio detrás, deja de inventar y empieza a darte respuestas que firmarías.
«¿Por qué "mentor" de IA?»
Porque es la figura de siempre a tu nivel: alguien que ya ha recorrido tu camino y te lo hace más corto. No entreno a la máquina — te acompaño a ti hasta que la diriges.
«¿Cuándo puedo empezar?»
Llevo pocas mentorías a la vez — es uno a uno de verdad. Cuanto antes hablemos, antes sabrás tu hueco.
«¿Presencial o en remoto?»
Málaga y Madrid, en persona. Resto de España, en remoto — mismas sesiones, mismo programa, misma exigencia.
«¿Esto es coaching?»
Tampoco. No vengo a hacerte preguntas poderosas: vengo de dirigir empresas — y vengo a ayudarte a dirigir la tuya.
«¿Hace falta pagar herramientas caras?»
No. Con una suscripción normal de IA basta. Lo caro no es la herramienta: es usarla sin criterio — o no usarla.
«¿Esta mentoría vale para mi sector?»
La IA no entiende de sectores: entiende de contexto. Si tu puesto tiene números, decisiones y documentos, hay mentoría.
«Mis datos, ¿dónde acaban?»
Donde ya están: en tus cuentas y en tus archivos. Trabajo sobre tus herramientas y con tus permisos; nada de subir información de tu empresa a sitios raros.
«¿Cuánto dura la mentoría?»
La Puesta en Marcha son de dos a cuatro sesiones y sales con el sistema montado. Lo que viene después son sesiones de personalización — tres o diez, según lo que quieras resolver —, y las consumes al ritmo que te venga bien. No vendo horas, vendo que llegues.
«¿Qué pasa en una sesión de personalización?»
Empieza siete días antes: ejecutas una auditoría sobre tu propio sistema y me dice qué usas, qué no y qué te falta. Con eso construyo las piezas nuevas — ese es el grueso del trabajo, y ocurre fuera de la sesión. En la videollamada te las instalo funcionando y te enseño a llevarlas.
«Soy de letras. No soy nada técnico.»
Perfecto: esto no va de técnica, va de criterio y de metodología. Si sabes dirigir personas, sabes dirigir una IA — solo tienes que cambiar tu forma de pensar.
«¿A mi edad? Ya llego tarde.»
Al revés: tu experiencia es la mitad del sistema. La IA pone la velocidad; el criterio de treinta años lo pones tú. Los que llegan tarde son los que siguen asintiendo.
«¿Por qué no hay precios en la web?»
Porque no vendo un producto de carrito. El primer paso vale lo mismo para todo el mundo; lo que venga después se dimensiona a tu caso y a lo que quieras resolver. De la sesión de encaje sales con las cifras exactas y sin letra pequeña.
«¿Me lo puede pagar mi empresa?»
Es lo habitual: desarrollo directivo de toda la vida, factura a nombre de tu empresa. Y si prefieres pagarlo tú y que no figure, también: tú eliges el nombre que va en la factura.
«Para mí la IA es preguntar y que te conteste. Poco más.»
Eso es el 10%. El otro 90% es cruzar tu información, sostener tus decisiones y no perder un detalle entre dos reuniones. Ese 90% es lo que se entrena aquí.
«Exijo IA a mis equipos y yo apenas la uso.»
Es más común de lo que crees, y es insostenible: no se puede dirigir lo que no se entiende. En unas semanas evalúas el trabajo con IA de tu gente con conocimiento de causa.
«¿Tengo que instalar software o pedir permiso a sistemas?»
No. Trabajamos con la IA que ya tienes a tu alcance y tus archivos de siempre. Eso sí: yo tengo una IA con la que trabajo especialmente bien, y te la recomendaré.
«Ya uso ChatGPT para algunas cosas.»
Bien. La diferencia no es la herramienta: es lo que sabe de tu empresa y de tu puesto — y, sobre todo, que tú cambies tu manera de trabajar gracias a que ahora existen estas herramientas.
«No tengo tiempo ni para lo que ya hago.»
Por eso la mentoría es una hora a la semana, sobre lo que ya tienes encima de la mesa: no te añade trabajo, te lo devuelve. Las primeras sesiones quizá te den pereza; a partir de la tercera estarás deseándola.
«¿Puedo hacer la mentoría sin que se sepa?»
Sí, y no eres el único. Confidencialidad total desde el primer correo, agenda discreta y ni una mención con tu nombre en ningún sitio. Nadie sabrá por qué de repente vas dos pasos por delante.
«En mi organización hay gente que sabe mil veces más de IA que yo.»
Saben más de la herramienta, casi seguro. Pero tú diriges personas y tomas decisiones: no vas a competir con ellos en técnica, y no lo necesitas. Eso es exactamente lo que trabajamos — y te sorprenderá ver para qué la usan de verdad.
«¿Puedo hacerlo con mi comité de dirección?»
Sí, y suele ser la mejor inversión: el que dirige solo con IA rema contra un comité que no la entiende. Mismo programa y misma exigencia, en grupo reducido y con la agenda adaptada a vosotros. Cuéntamelo en la sesión de encaje y lo montamos.

¿Resueltas? Pues apúntate.

Y si te queda alguna, me la preguntas a mí — no a un chatbot.

Quiero que me lo cuentes en persona