Jesús Ortega Martínez
Quién soy

Jesús Ortega Martínez

Llevo más de quince años dirigiendo finanzas y negocios. Algo ha cambiado, y no es lo que sé hacer, sino la velocidad, el rigor, el alcance y la profundidad con que lo hago.


Soy abogado y economista de formación, aunque siempre he trabajado en mercados financieros. Empecé operando en bolsa, como analista y trader de renta variable: ahí aprendí a leer una empresa por dentro —unas cuentas anuales, un balance— y a ponerle precio con rigor y en poco tiempo. Esa lente, valorar un negocio de verdad, no la he soltado nunca.

De ahí salté a dirigir las finanzas de un grupo tecnológico que operaba en tres países. Una década como director financiero: due diligence, fiscalidad, compra y venta de compañías, reestructuraciones, consejos de administración. Acompañé al grupo en varias adquisiciones y, al final, en su venta, tras varios procesos de due diligence y negociando con fondos de inversión de toda Europa. Convertí la fiscalidad de la I+D en caja, y esa caja en talento: equipos de decenas de personas.

Después monté lo mío. Levanté una de las mayores comunidades de programadores de habla hispana —cientos de miles de usuarios en cuestión de meses—, con un modelo de formación gratuita de alta calidad y software propio para colocar perfiles a medida de lo que pedían las empresas. Aprendí a financiar, a vender y a hacer crecer un proyecto desde cero.

Realizo trabajos como gestor independiente —director financiero y director general— y pongo todo eso al servicio de la propiedad. He ordenado y financiado una empresa hasta multiplicar sus ventas y sus beneficios; he ayudado a una marca de alimentación a implantarse en España y a conseguir financiación y subvenciones; he trabajado con promotoras inmobiliarias de lujo, empresas de servicios y proyectos internacionales. Decenas de clientes, cada uno con su lío y su urgencia.

Lo que está cambiando mi forma de trabajar es la IA. Hace un par de años empecé a usarla en serio: no como quien hace preguntas sueltas, sino diseñando cómo razona y opera sobre problemas reales de dirección. Hoy dirijo con un método propio en el que la IA hace ejecutable, por una sola persona, lo que antes pedía un equipo. Tú decides; la IA opera. Nunca al revés.

¿Y por qué «mentor»? Porque yo también estuve al otro lado. Sé lo que es un comité de dirección por dentro, y sé lo que se avanza cuando alguien con más camino te acompaña: yo me formé así —programas de dirección en San Telmo que pagó mi empresa— y he visto de cerca la diferencia entre estudiar algo y que alguien te lo ponga a funcionar. Por eso no doy clases de IA: me siento contigo, sobre tu caso, hasta que la diriges tú.

El resto lo pone una disciplina antigua: quince años de entrenamiento serio, mucha introspección y una convicción aprendida a base de años — cuando el entorno no cambia, el que se adapta eres tú. Esa cabeza es la que traigo a cada sesión.

Trabajo con una regla simple: soy responsable de todo lo que entrego, con independencia de las herramientas que me hayan ayudado a hacerlo. El valor de un trabajo no está en las horas que cuesta, está en el criterio con que se hace. Ese criterio lo pongo yo. Formación directiva en San Telmo. Trabajo desde Málaga y Madrid, con empresas de toda España.

Quiero dirigir con IA.

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